DOMINGO DE PIÑATA EN CEBREROS
La salida a las 9 en la Estación fué bastante puntual. Sólo esperamos al "limpito" y al "Bene", pero poco. El comienzo del viaje fué realmente extraño, ni siquiera Bene hablaba, como bien decía se estaba reseteando. Y como una imagen vale más que mil palabras, aquí os dejo esta...
Mala cara ¿eh? Menos mal que al poco empezó a rular el orujo de hierbas en botellas de agua, que parecia mas que licor un análisis de orina. A partir de ahí no se paró de cantar y de enredar.
A la llegada a Cebreros todos a la carrera, unos se visten, otros se pintan y los que estan ya listos a descargar el trailer y montar la carroza. Al final sobró tiempo.
Mientras esperábamos nuestro turno no paramos de enredar, haciendo amigos por todas partes, los "zombis" nos daban jamón, los "indios" nos daban la bota de vino y nos dejaban su micro. En fin, muy buen ambiente y mucha, mucha gente. El desfile salió bastante bien, el confeti volo por el aire, las palomas salieron de la pirámide y la entrada a la plaza, donde estaba la tribuna de autoridades la hicimos al son del Himno de Arenas a todo volumen en nuestro equipo de música.
En la plaza la gente se hacía fotos con la esfinge y el sarcófago, incluso a unas extranjeras las encerrámos dentro. Como le dijero a Bene, una era de "NAVA" Zelanda, anejo de la Nava y la otra de Hungaria; -pero si Hungaria no existe...-
Y ya en la plaza nos dedicamos a invadir bares como ordas de bárbaros (buen disfraz para otro año), nos conocieron bien. Mientras los decentes tuvieron que ir a buscar a los demás, puesto que estaban a punto de dar los premios y nos habian "filtrado" que éramos SEGUNDOS EN CARROZAS. Lo ponia en el diploma que dan antes y que nadie se habia molestado en leer.
Y a partir de ahí mas de lo mismo, de bar en bar y de flor en flor, como muestra esta imagen, subidos en la carroza de la Abeja Maya de Cebreros. Los últimitos en irnos del pueblo, dejando el pabellón bien alto, como nos habian dicho.
Una vez en Arenas, nos dimos una pedazo de Triste, y fuimos a la estación de botellines mientras nos preparaban la cena. Esta vez fuimos a las antorchas y de allí los supervivientes a la Terraza de Judas. En la imagen esta cuadrilla brindando "por los hijos".
Y la ya tradicional despedida de noche de Garfi, que volvió a quedarse dormido, este muchacho es un fenómeno, un fenómeno extraño...
