MARTES DE CARNAVAL
El sábado cada uno, y como viene siendo habitual, se disfrazó un poco a su bola, desde diablesas a toreros, folklóricas, Alatristes por la Triste... muy variado.
Para el desfile del martes este año decidimos representar el antigüo Egipto, con su Esfinge, pirámides, sarcófago con momia (el puto crío lo bordó) etc...
Durante el desfile incluso nos llovizneo un rato al estilo "calabobos", así mojados por dentro y por fuera no nos empañábamos. En los bajos de la carroza había 5 cajas de botes y no quedó ninguno.
Al llegar al polideportivo desarmamos el cacharro y lo volvimos a meter dentro, un puntazo que la carroza se haga dos partes. Nos dieron un jamón a la mejor carroza, ¡cojonudo!, mientras fueron entregándose todos los premios, quinto, uy! cuarto, uy! terceros... uy! segundos, uy,uy,uy! que nos quedamos con el jamón, porque queda el autobús... ostia... ¡PRIMEROS! y a ¡CEBREROS!, pero antes...
Pero antes nos teníamos que ir de cena, esta vez fuimos al Rocío, cena, cafe, copa y copa y copa... y de ahí al Millennium; se notaba que el día siguiente era laborable ya que la gente empezó pronto la retirada.
Y como viene siendo habitual ya, Garfi se queda dormido de pie...
¿Adivinais quienes fueron los últimitos de todos, otra vez? Si, Bene y Piñones...
